¿Somos salvos por nacer en un hogar cristiano? ¿O acaso somos salvos por ser buenas personas?
El pastor Erminio, nos lleva a Romanos 2, en donde nos hace ver una realidad que muchos no quieren aceptar: Que la Salvación no se obtiene por ser buenas personas, hacer buenas obras, o por haber nacido en una casa cristiana; porque “No hay justo, ni aún uno”